30/03/2026
La destitución de Johel Zelaya como fiscal general de Honduras fue confirmada oficialmente tras la publicación de la resolución en el Diario Oficial La Gaceta, lo que formalizó el fin de su gestión al frente del Ministerio Público.
Luego de conocerse la decisión, Zelaya se pronunció públicamente a través de redes sociales, donde expresó que deja el cargo con serenidad y aseguró haber actuado de acuerdo con la ley durante su paso por la institución.
En su mensaje, el exfiscal afirmó que concluye esta etapa "con la frente en alto" y con la convicción de haber cumplido sus responsabilidades dentro del marco legal. También agradeció el respaldo de su familia, colaboradores y funcionarios del Ministerio Público que lo acompañaron durante su gestión.
Zelaya destacó el trabajo de fiscales y empleados de la institución, a quienes atribuyó el funcionamiento cotidiano del organismo. Según señaló, su labor buscó impulsar medidas que consideró necesarias para fortalecer la institución, aunque reconoció que algunas decisiones generaron tensiones con distintos sectores.
El exfuncionario también hizo referencia a las dificultades que enfrentó durante su administración, mencionando la existencia de estructuras arraigadas dentro del sistema que, según su visión, representaban obstáculos para algunos procesos internos.
La salida de Zelaya se produce después de que el Congreso hondureño avanzara con el proceso que derivó en su destitución. Tras la suspensión del fiscal general, el abogado Marcio Cabañas asumió de forma interina la conducción del Ministerio Público para garantizar la continuidad administrativa de la institución.
Zelaya había asumido como fiscal general en noviembre de 2023, luego de ser ratificado por el Congreso Nacional con una amplia mayoría de votos. Su mandato estaba previsto inicialmente hasta el año 2029.
Durante su período al frente del Ministerio Público, su gestión estuvo marcada por diversas controversias y cuestionamientos públicos. Entre ellas se registraron críticas de exfiscales que consideraron que algunas declaraciones vinculadas a investigaciones sobre magistrados de la Corte Suprema de Justicia podían afectar la separación entre poderes del Estado.
Otros episodios incluyeron disputas con exfuncionarios del sistema judicial, quienes cuestionaron decisiones adoptadas durante investigaciones de alto perfil y plantearon dudas sobre la legalidad de ciertos procedimientos.
Pese a estos cuestionamientos, Zelaya sostuvo en su despedida que deja el cargo con la conciencia tranquila y señaló que será el tiempo el que permita evaluar con mayor perspectiva los hechos ocurridos durante su gestión.
La destitución del fiscal general generó repercusiones en el ámbito político y judicial de Honduras, ya que el Ministerio Público cumple un rol clave en la conducción de investigaciones penales y en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en el país.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.