12/01/2026

Policiales

Alerta naval por la llegada de un buque chino que investigará la Fosa de Atacama

La Armada de Chile confirmó que realizará un seguimiento permanente del buque de investigación chino que arribará a Valparaíso el próximo 17 de enero, en el marco de una expedición científica en la Fosa de Atacama que despertó preocupación en ámbitos militares y estratégicos por su eventual doble uso.

La nave, identificada como Tan Suo Yi Hao, fue autorizada a operar dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) chilena para realizar estudios oceanográficos profundos, aunque su historial de navegación y antecedentes internacionales encendieron alertas en varios países de la región Asia-Pacífico.

Un buque científico bajo sospecha

El Tan Suo Yi Hao es una embarcación operada por el Instituto de Ciencias e Ingeniería del Mar Profundo de la Academia de Ciencias de China y funciona como nave nodriza del submarino Fendouzhe, el único batiscafo del mundo capaz de descender a más de 10.000 metros de profundidad.

Si bien su misión oficial es científica, distintos analistas internacionales advirtieron que este tipo de buques puede cumplir tareas de relevamiento estratégico, especialmente vinculadas a la cartografía del fondo marino, cables submarinos y rutas clave para operaciones navales.

Durante 2024 y 2025, el Tan Suo Yi Hao fue observado navegando frente a las costas de Filipinas, Australia, India y Nueva Zelanda, siguiendo trayectorias consideradas inusuales para un simple tránsito marítimo.

Advertencias por posible espionaje

Expertos en defensa señalaron que los datos batimétricos y oceanográficos que recolectan este tipo de expediciones pueden resultar críticos para el despliegue de submarinos militares, especialmente en escenarios de conflicto.

Investigaciones previas de centros estratégicos estadounidenses indicaron que una gran parte de los buques de investigación chinos presentan vínculos con estructuras estatales y militares, lo que refuerza la hipótesis de un uso dual entre ciencia y inteligencia naval.

Además, especialistas recordaron que la legislación china obliga a las entidades civiles a colaborar con las fuerzas armadas si así se les requiere.

El control de la Armada de Chile

Desde la Armada informaron que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico (SHOA) analizará y supervisará cada etapa de la operación, incluyendo la ruta autorizada, los equipos utilizados y las zonas de trabajo.

Según el comunicado oficial, la autorización fue otorgada tras un análisis técnico y de seguridad nacional, y contempla restricciones claras: el buque podrá operar solo en 33 estaciones oceanográficas, cuando inicialmente había solicitado 68.

Además, se dispuso la presencia de un observador nacional a bordo, encargado de fiscalizar que las tareas se ajusten estrictamente a lo autorizado y que no se realicen actividades fuera del marco establecido por la Convención del Mar (CONVEMAR).

El cronograma oficial indica que el buque zarpará de Valparaíso el 19 de enero, recalará en Antofagasta en febrero y regresará a Valparaíso a comienzos de marzo, antes de retornar a su puerto base en China.

Respuesta diplomática y silencio académico

Desde la Embajada de China en Chile señalaron que la expedición conjunta se desarrolla "dentro del marco legal chileno" y evitaron pronunciarse sobre las sospechas internacionales.

En tanto, el Instituto Milenio de Oceanografía, socio chileno del proyecto científico, no respondió a las consultas realizadas sobre los alcances del convenio y las críticas surgidas en torno a la expedición.

Mientras tanto, la Armada aseguró que mantendrá un monitoreo constante de los movimientos del buque, tal como ya ocurre con otras flotas extranjeras que operan en el Pacífico Sur.

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