El complejo arqueológico de Teotihuacán reabrió este miércoles con un fuerte operativo de seguridad, apenas dos días después del ataque armado que conmocionó al turismo internacional.
El lunes, un hombre identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, abrió fuego en plena zona de la Pirámide de la Luna, provocando la muerte de una turista canadiense y dejando al menos 13 personas heridas, provenientes de Canadá, Colombia, Estados Unidos y Brasil.
Tras el hecho, las autoridades habían dispuesto el cierre del sitio por tiempo indefinido. Sin embargo, la reapertura se concretó con presencia reforzada de fuerzas federales, controles a vehículos y revisiones exhaustivas a visitantes.
Ataque en uno de los destinos más emblemáticos
El tiroteo ocurrió cerca del mediodía, cuando el agresor sacó un arma de fuego y comenzó a disparar contra los presentes. Testigos señalaron que eligió a sus víctimas de manera directa y que incluso tomó rehenes durante el episodio.
Según las autoridades mexicanas, el atacante murió en el lugar y actuó en solitario. Además, indicaron que presentaba signos de trastornos psicológicos y que estaba influenciado por hechos violentos como la Masacre de Columbine.
En sus pertenencias se encontraron escritos e imágenes vinculadas a episodios de violencia extrema, lo que refuerza la hipótesis de un ataque premeditado con motivaciones imitativas.
Seguridad reforzada y reapertura bajo vigilancia
Tras la reapertura, el gobierno desplegó efectivos de la Guardia Nacional en todo el predio, con controles reforzados tanto para peatones como para vehículos.
El sitio, ubicado a unos 50 kilómetros de la Ciudad de México, es uno de los destinos turísticos más importantes del país y recibe millones de visitantes cada año. El episodio reavivó el debate sobre la seguridad en espacios turísticos de alta concurrencia.