Ecuador se prepara para la quinta revisión del acuerdo de crédito que mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF), un programa de 48 meses aprobado en mayo de 2024 y ampliado en 2025. La evaluación técnica comenzará en marzo y, de ser aprobada por el Directorio Ejecutivo, habilitaría un nuevo desembolso estimado en alrededor de USD 400 millones.
El acuerdo contempla un financiamiento total equivalente a DEG 3.750 millones -unos USD 5.000 millones- con el objetivo de reforzar la sostenibilidad fiscal, estabilizar la deuda pública, proteger a los sectores vulnerables y avanzar en reformas estructurales orientadas al crecimiento sostenible.
Desembolsos y cumplimiento de metas
Desde la entrada en vigor del programa, Ecuador ha recibido aproximadamente USD 3.330 millones tras completar cuatro revisiones previas. La última evaluación, aprobada en diciembre de 2025, permitió un desembolso cercano a USD 630 millones. En esa instancia, el organismo destacó el cumplimiento de todos los criterios cuantitativos de desempeño y de las metas estructurales correspondientes.
La quinta revisión examinará compromisos vinculados al cierre de 2025 e inicios de 2026. Entre los puntos bajo análisis figuran la actualización del Sistema Oficial de Contrataciones Públicas (SOCE) y la aprobación de un plan estratégico para mitigar riesgos de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, en línea con la Evaluación Nacional de Riesgos adoptada en 2024.
Los programas bajo el esquema SAF funcionan mediante desembolsos escalonados: cada tramo se libera únicamente si el país demuestra avances verificables en objetivos fiscales, financieros y normativos previamente acordados.
Contexto macroeconómico
En su balance más reciente, el FMI proyectó para Ecuador un crecimiento del PIB real de 3,4% en 2025, acompañado de inflación moderada y superávits en cuenta corriente. El organismo también destacó progresos en la consolidación fiscal y en el fortalecimiento de reservas internacionales, aunque advirtió sobre riesgos externos asociados a la volatilidad del precio del petróleo y de los mercados financieros internacionales.
La administración del presidente Daniel Noboa ha mantenido una estrategia de financiamiento apoyada en organismos multilaterales, en un contexto de necesidades fiscales elevadas y acceso limitado a los mercados internacionales de capital.
Calendario financiero y próximos pasos
De aprobarse la quinta revisión, quedarían pendientes cuatro evaluaciones adicionales hasta 2028 y desembolsos por aproximadamente USD 1.265 millones dentro del programa actual. Paralelamente, el país enfrenta un calendario de pagos creciente con el propio FMI: en 2026 deberá cancelar alrededor de USD 1.090 millones, con montos mayores previstos para los dos años siguientes.
La decisión del Directorio dependerá del grado de cumplimiento de las metas cuantitativas y estructurales, así como de la evaluación técnica sobre la consistencia de la política fiscal y las reformas en curso. El resultado marcará el ritmo del financiamiento externo en una etapa clave para la estabilidad macroeconómica del país.




